
La "fiesta" del 14 de abril es la fiesta de un fracaso. De una república incapaz. Y del inicio de la apropiación de los sentimientos republicanos por la izquierda más radicalizada y antiespañola.
La verdadera república, rupturista, unitaria, igualitaria, para todos los españoles, nacerá del pueblo y será para el pueblo.
Para que los españoles se gobiernen con libertad, acabando con los privilegios semifeudales defendidos por los nacionalismos periféricos y el fracasado estado de las autonomías. Para que el pueblo reciba los beneficios de un sistema político más justo, simplificado, popular y representativo.
La verdadera fiesta republicana sucederá cuando el propio término "república" recupere su sentido de justicia, de universalidad, de garantía de derechos y de representatividad para todos los españoles. Superando partidos políticos, divisiones territoriales y nefastas herencias
históricas. Solo los españoles, España y República.